La Influencia del Error

Tras el silbido de un árbitro señalando penalti siempre viene una celebración. Cierto es que en su mayoría se suman al marcador, pero, ¿qué ocurre con los que no?

Como solución positiva a un penalti fallado solo existe la reacción, dejar el error atrás y continuar con las buenas acciones. He aquí la importancia del trabajo psicológico. Debemos preguntarnos si somos capaces de recuperarnos de un error y continuar, recordándolo y utilizándolo solo con la firme intención de mejorar y no lamentarnos.

Cuando el Bayern-Real Madrid terminó el primer tiempo con 1-0 favorable a los alemanes le comenté a quienes estaban conmigo que el Madrid ganaría ese partido. Parecía evidente que ese fallo de Vidal del penalti llegaba en un momento crítico. Minuto 44 previo al descanso, Vidal falla y se marcha al descanso lamentándose con 15 minutos más por delante para rumiar. Y como no, se produce un descenso de la concentración, no se recuperan del fallo y en el primer minuto de la segunda parte marca el Real Madrid. ¡Se acabó el partido! A partir de entonces el partido tiene un dueño absoluto y el Bayern arrastra un lastre durante 45 minutos que aleja cualquier posibilidad de recuperarse.

El problema, la influencia del error tuvo repercusiones muy negativas que no se reflejan en el resultado por el único miembro de la plantilla que se mantenía en el presente, Manuel Neuer, un portero que se merece un análisis personalizado.

¿Cómo se debería haber actuado? Pues en el propio partido poco se puede hacer, estas situaciones requieren entrenamiento y preparación a un medio-largo plazo. Trabajar con rutinas en los tiempos de descansos, técnicas de parada de pensamiento o la regulación del nivel de activación.

Trabajo, trabajo y más trabajo.

Es muy importante tener marcado y planificado cada minuto de los descansos para evitar que todas esas rumiaciones y pensamientos negativos entren en nuestra mente. 

Entrenamiento en paradas de pensamientos vinculando gestos, palabras o actos a un perfecto estado psicológico. Saber estar aquí y ahora, no importa lo que haya pasado mientras tengas la posibilidad de enmendarlo.

Regula tu nivel de activación para conseguir un estado de flow y evitar el agotamiento del cuerpo y la mente.

No es fácil, requiere entrenamiento y mucha constancia, pero marca la diferencia.

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